Con la llegada del verano todo a nuestro alrededor invita al descanso pero en nuestra sociedad los horarios y el ritmo de trabajo no están programados así.

Relajarse es una necesidad vital que choca con nuestras imposiciones sociales.

Y así vamos arrastrando cansancio mental y cuando llega el tiempo para descansar puede que tengas tanta inercia de trabajo que no sepas cómo parar el ritmo.
O que necesites dar lo mejor de ti justo en estas fechas.
O que no puedas tomarte un descanso en este momento del año.

Sea como sea, vengo a contarte cuál es mi mejor forma de hacer todo lo anterior: bajar el ritmo, seguir trabajando y esforzarme al máximo. Porque lo que voy a proponerte vale para todo el mundo.
Es posible que ya lo conozcas. O que te lo hayas imaginado por el título. Pero antes quiero hacerte una pregunta peliaguda (aunque no sé si quiero saber la respuesta)

¿Tú meditas?

Seguro que tienes las ganas y la motivación, incluso cuentas con algunas herramientas pero…lo de meditar se te resiste.
Lo sé. Crear el hábito es lo que más cuesta. Aunque sepas que te sienta bien. Aunque tengas claro la técnica. Aunque te lo propongas y lo marques en la agenda.
Créeme. Lo sé porque a mí también me pasaba.
Por eso quiero estar a tu lado.
Por eso he creado Medita conmigo.

 

He reunido todo lo que he ido aprendiendo como practicante de meditación y toda la experiencia de mis años dando clases con todo tipo de personas y circunstancias.
Voy a acompañarte durante 21 días para que puedas crear el hábito y empieces a meditar desde el primer día, cada día. Todos los días. Y ¿sabes lo mejor? Que no te va a llevar más de cinco minutos.

Y mucho mejor aún es que voy a poner este programa a tu disposición por un precio mucho menor con un 50% de ahorro.

Pero hay letra pequeña. Que su precio sea bajo no significa que no tenga valor. Y no hablo del contenido que voy a compartir por mi parte, sino del compromiso que adquieras tú para recibirlo. Te cuento:

Hay un principio en India –DAKSHINA– por el que el alumno debe desprenderse de algo valioso antes de recibir el conocimiento y la sabiduría. En occidente hemos establecido el dinero como ese objeto valioso. Y lo es. No por el valor en sí mismo, sino por el valor del tiempo que te llevó conseguirlo. Un tiempo que no vas a recuperar.

Pues bien. Para el programa lo que te pido es tu tiempo. Un tiempo que no me vas a entregar a mí, sino que será para ti, para tu crecimiento y transformación. Ese es el verdadero valor del programa.

¿Estás dispuesta a invertir tu tiempo en esto? 

  • Si respondes que sí, adelante, abajo tienes el enlace
  • Si tienes claro que no es el momento o que no te interesa, déjalo. Ya habrá otra ocasión
  • Si necesitas más información puedes consultar aquí

 

Pero si estás pensando que te vas a apuntar porque es poco dinero, déjame decirte que es un error, porque entonces su precio es muy alto: el del tiempo que vas a pasar curioseando, el de esos momentos en que vas a echar un vistazo a la propuesta diaria, el tiempo que vas a perder posponiendo la tarea o agendándola para luego no hacerla.

Y si el tiempo no se recupera, entonces su precio es muy alto. Y yo no habré cumplido mi propósito de hacer que recuperes el tiempo, sino todo lo contrario.

Ahora que ya sabes el valor que tiene y cómo conseguirlo, ahora que ya has decidido que quieres que medite contigo, aquí tienes

Medita Conmigo

 

Te espero al otro lado, en cuanto digas «Medita Conmigo»

Si tienes dudas, si quieres comentar algo, puedes escribirme para descubrir cómo podemos trabajar juntes

Pregúntame

 

 

 

 

 

 

 

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